miércoles, 29 de abril de 2015

Amores que matan, pero nunca mueren

Él la amaba, el cosquilleo que sentía en el pecho se lo repetía cada noche, la amaba. A su almohada le contaba qué jamás vieron sus ojos mujer tan dulce como aquella, labios tan rojos, ojos tan negros. Su amor parecía sacado de entre las páginas de William, tan fugaz y tan maldito, tan apasionado y prohibido que jamás nadie pensó que aquella locura pudiera tener un final que no fuese desgraciado. La esperaba al alba en el camino, dónde cada mañana sus vidas se cruzaban, Abril, lluvioso el último día que la vio pasear de la mano de un joven afortunado, imagen que fue su entierro pero no su olvido, porqué hay amores que matan pero nunca mueren.

viernes, 24 de octubre de 2014

Ganas de abrazarte, de no soltarte, de no perderte.

Ire donde me lleven tus pasos, siguiendo huellas que posiblemente sean errores, arrojándolo todo por la borda, arriesgándome a sufrir más y peor por ti, de nuevo, a que pase lo que tanto temo, lo que con miedo espero.
Si la confianza es algo díficil de construir, imaginate de reconstruir. 
Si los besos robados son bonitos, imaginate los que quiero regalarte, los que aunque no merezcas te daré sin pensar, sintiendote, una vez mas, sintiéndolo.
Sintiendo este amor profundo, o quien sabe, quizás este odio, esta rabia contenida hacia ti, hacia tu manera de ser; hacia tus ojos, tu lengua, tus manos, todo aquello que me enloquece, que me hace perder el control, tener ganas de ti, muchas ganas de ti.
De que me des tú y de que me des más, de abrazarte, de no soltarte, de no perderte.

domingo, 17 de agosto de 2014

Almas gemelas

En la vida, muy pocos tenemos la suerte de encontrar a nuestra alma gemela, todos tenemos una, la cuestión es, ¿dónde?.
No se a quién agradecerle que un día pusiera a la mía en mi camino, quizá debería darle las gracias a ella por ser tan increíble, por conocerme mejor que yo misma y a pesar de todo quererme, por nuestros momentos juntas, y por los que nos quedan por pasar, por nuestra complicidad, nuestras miradas, porque más que amigas tu sabes que somos HERMANAS.

lunes, 28 de julio de 2014

Hablando corazones inexpertos...

El amor, que todo lo atrapa, que a todos cautiva, traicionero en ocasiones pero el mejor aliado cuando es correspondido, ese sentimiento que recorre nuestras venas, ese cosquilleo en nuestro estómago.
A lo largo de nuestra vida creeremos enamorarnos constantemente, sufriremos desengaños amorosos, pero solo descubriremos el verdadero amor cuando llegue nuestra persona indicada. Un amor que se entrega, que lo da todo, un amor apasionado, sincero, real.
Cuando encuentras a tu persona ideal todo te parece más fácil, más llevadero, no reparas en defectos, no te paras a pensar en los obstáculos, nada te importa más que vivir con él y para él.
Las discusiones, los celos, las riñas, las peleas, todo queda olvidado y sepultado tras los buenos momentos, las risas, los besos, los abrazos, las noches en vela de mensajes, la sonrisa tonta, las primeras veces...
Todo es más sencillo cuando estás enamorado, el amor es no preocuparse nunca por estar solo, sentir en el fondo del alma una sensación de plenitud y armonía enormes.
Pero todo en el querer no son ventajas, el amor también es inseguridad, miedo a perder a la persona amada, imaginaciones que nos atosigan y atormentan, e impotencia e insatisfacción cuando das y no recibes.
Esto ocurre en los amores imposibles o no correspondidos, que pueden llegar a convertir nuestra vida en un auténtico calvario, dar todo y no recibir nada a cambio, sentirse vacíos e incompletos.
Es fácil aprender a querer, pero muy difícil intentar olvidar.
Cuando hemos amado y perdemos a la persona querida, siempre nos quedará una espinita en el fondo del corazón, un bonito recuerdo de la persona que ya no está a nuestro lado.
El amor puede ser maravilloso, si es recíproco, es una magia, una simple fantasía, que puede convertirse en nuestro mayor mal si no es mutuo.

miércoles, 17 de julio de 2013

La muerte es efímera, ataca sin que te des cuenta, incluso cuando menos te lo esperas,la muerte viene y no se va, sino que se lleva con ella tu vida entera. Normalmente la muerte no nos afecta de forma directa, lo que quiero decir con esto, es que cuando el fallecimiento es nuestro, morimos sin más, cuando nos vamos no tenemos nada más que hacer, no sufrimos una ausencia, no echamos de menos, pero sin embargo, cuando se va algún ser querido, o alguna persona que formaba parte de nuestra vida, la muerte es mucho más cruel. Se lleva consigo sentimientos, alegrías, ilusiones, esperanzas, sueños y no digamos recuerdos, porque los recuerdos se quedan con nosotros, permanecen en nuestro corazón y ni si quiera la muerte nos hara olvidarlos. Desgraciadamente el daño que provoca la muerte es mucho más grande que cualquier gesto de amor o cariño, es un daño irreparable y aunque con el paso del tiempo aprendamos a vivir con la situación, siempre nos queda una espinita, y no para mal, sino al contrario, un gran recuerdo que nos haga sonreir al recordar a la persona que se fue.

domingo, 24 de marzo de 2013

Cierra los ojos, respira, imagínate que estás  conmigo en uno de los lugares más bonitos del mundo, que no hay prisas, ni agobios, ni gente, ni atascos.Que lo más caro que hay son mis besos y a ti te los regalo.
Que lo más alto que tienes que alcanzar es a mi, que cuando estoy contigo me siento como si estuviera en las nubes.Imagínate que el único camino que tienes que seguir es el de mis caderas, que la meta está en mis labios, y mis labios con los tuyos.

lunes, 11 de marzo de 2013

Porque dar llena mucho más que recibir.

Uno nunca sabe las vueltas que va a dar la vida, a veces pensamos que la monotonía acabará con nosotros, pero el día menos pensado ocurre algo que pone nuestra vida patas arriba y hace que todo cambie.
Hace unos días comenzó en el colegio una actividad de voluntariado en la que los alumnos de 1 de Bachillerato nos acercamos una hora semanal a ayudar en un centro para personas discapacitadas y excluidas de la sociedad. Muchos hemos ido movidos por al curiosidad y temiendo ser dominados por nuestros prejuicios, y entre esos muchos me encontraba yo; fue hace justamente un día  Llegamos a la hora de la merienda, al principio, he de reconocer que un poco asustados y avergonzados, porque si que es cierto que muchas veces no sabemos como actuar ante personas con alguna discapacidad o problema. Pero pese a la vergüenza y al miedo de no ser bien recibidos, nos desenvolvimos muy rápido, tan rápido como nos dimos cuenta de que aquellas personas necesitaban nuestra ayuda. Desde simples ancianos que se han quedado sin casa y sin medios, hasta personas muy enfermas con alzheimer o esquizofrenia, todas son dignas de recibir nuestro cariño y nuestro amor. 
Varias cosas marcaron mi visita en el centro, la primera de ellas quizás no la entendais tanto porque hay que vivirla, ocurrió mientras servia la merienda, yo llevaba una jarra de leche, y al acercarme a una mesa, descubrí algo que me pareció muy familiar. Llené un vaso a un anciano y le ofrecí leche al que habia a su lado, en ese momento el anciano levantó la mirada, me miró a los ojos e hizo un gesto inconfundible, agachó la boca haciendo una mueca que en miles y miles de ocasiones se la habia visto hacer a mi padre, fallecido hace justo un mes. Esa mirada y ese gestó lleno tanto mi interior que hizo que estuviera aún más dispuesta a darles la ayuda que un día necesitó mi padre.
Otra de las cosas que me marcó también, ocurrió en la planta de arriba, en el dormitorio de Sara y Trini, dos mujeres casi inmóviles, que pasan sus días postradas en una cama.
Trini apenas puede expresar gestos con la cara, solo mueve la cabeza de un lado a otro y sonríe  Sara tiene un poco más de movilidad en los brazos. Ninguna de las dos habla, pero en su rostro se puede ver la felicidad que les causa una simple visita. 
Para los que colaboráis con gente de cualquier otra manera, esto es solo una forma más de expresar lo que se siente cuando das algo sin esperar nada a cambio, sin que te paguen con dinero sino con felicidad.