jueves, 20 de abril de 2017

Heridas

Vulnerables y,

está quien nos cura cerca,
y quien lo hace a distancia, 

quien nos cura con palabras,
y quien nos cura con hechos,

está quien nos cura con besos,
quien nos cura con caricias,
con abrazos, con miradas,

y luego,

está quien nos hiere.

El tiempo. No todo. Locura.

El último martes que pasé aquí,
te lloré aún casi sin haberte conocido, 
y me cambió la vida, 
aunque suene tan exagerado como lo soy yo siempre, 
me cambiaste la vida, 
aunque ahora no se si agradecerte todos lo momentos que  me regalaste o echarte en cara que desde el día en que te fuiste sigo buscando alguien que me encienda otra vez el corazón.

Pero prefiero quedarme con lo bueno, 
no ganamos,
o quizás tú sí, 
pero participamos, que al fin y al cabo es lo importante siempre.

Parece que fue ayer y llevo ya un año lamentándome, y me aguanto, 
porque sé, 
o pienso, 
que a ti te molesta todo esto, 
que estás a gusto pensando que no existo o que por lo menos no quiero existir en tu vida, 
pero hay noches en las que me es imposible, 
como esta.

domingo, 24 de enero de 2016

Y un día de repente,
te levantas de la cama y todo ha cambiado,
por la ventana ya no entra la misma luz que hace meses,
hasta parece que las cortinas han cambiado de color.

El suelo está más frío que de costumbre,
y las paredes están cansadas de escucharme hablar de ti.

Pero de consuelo me queda que no soy la única que te echa de menos,
que el espejo añora tu silueta y la cama aún conserva la forma de tu cuerpo.

Y es que desde el día en que te fuiste, parece que toda mi habitación te llora por las noches.

martes, 12 de enero de 2016

Media docena

Por que no parece tanto,
pero si lo piensas,
si es tanto,
media docena,
no es uno, ni dos,
es media docena,
y es difícil darse cuenta,
que después de tantas idas y venidas,
es más de lo que parecía.

viernes, 8 de enero de 2016

Ruina o rutina

Que después de gritarlo,
somos fríos,
que evitamos,
los abrazos, las caricias, las palabras que nos puedan comprometer,
los encuentros que se salen fuera de lo normal,
o fuera de la cama, que,
al fin y al cabo,
viene a ser lo mismo.

Que nos hemos acostumbrado,
a dormir solos,
a despertarnos con toda la cama,
y ya nos parece tan normal,
que lo hemos convertido,
en la terrible rutina,
de abrir las piernas y cerrar el corazón.

Locuras

Escúchame, 
que me han dicho que la luna está más cerca de lo que dice la gente, 
que podemos rozarla si unimos tus ganas y las mías,
y si nos ponemos de puntillas.
Si no me crees por lo menos ayúdame a intentarlo,
vamos a hacerlo entre los dos, verás que va a ser fácil,
te lo prometo.

lunes, 4 de enero de 2016

Pedacitos de ti

Tanto nos esforzarnos para construirnos una de pedazos de la otra...que al final resultó más fácil destrozarnos,
que parpadear,
abrir los ojos y darnos cuenta de que todo,
había sido efímero,
de que, de repente, y después de tanto tiempo,
me encontraba otra vez sola 
y a la deriva,
sin saber muy bien porqué te has ido,
voluntaria, o involuntariamente,
pasamos de ser una,
a mil pedacitos,

lunes, 7 de diciembre de 2015

Lo que el tiempo me hizo ver

Y después de un año,
descubrí.
Descubrí qué eran los alfajores,
que al fin y al cabo no era tan raro lo nuestro,
que yo tenía mucha prisa y lo que rápido empieza,
rápido termina.
Que las cosas hay que hacerlas poco a poco, empezarlas desde abajo,
pues Roma no se hizo en un día.
Descubrí que después de todo,
no hubiera sido tanta locura,
no hubiera salido tan mal,
quizás nos faltó, esa última noche que tanto pedías.
Pero ya, no puedo saberlo, 
solo sé , que pudo ser algo que al final no fue.

Cuando la cama se me hace grande

A veces,
cuando me siento sola, me acuerdo de lo fácil que era perderse entre tus piernas.
Sí,
aunque me joda admitirlo hay veces en las que aún me acuerdo de ti.
No siempre,
pero si a veces.
Me acuerdo de lo sencillo que parecía todo cuando las toneladas de mierda no nos inundaban la habitación, cuando sonreías y parecía que el mundo no se iba a acabar nunca, cuando al girarme te encontraba en la cama.
Y me jode.
Sí.
Me jode acordarme de todo lo que tu quisiste olvidar desde el primer minuto.
De cosas increíbles que has convertido en recuerdos inmemorables.
Y me jode aún más porqué no te quiero.
Lo siento,
es así,
ya no te quiero.
Pero hace tiempo que no araño una espalda como la tuya, en un último suspiro.

miércoles, 29 de abril de 2015

Amores que matan, pero nunca mueren

Él la amaba, el cosquilleo que sentía en el pecho se lo repetía cada noche, la amaba. A su almohada le contaba qué jamás vieron sus ojos mujer tan dulce como aquella, labios tan rojos, ojos tan negros. Su amor parecía sacado de entre las páginas de William, tan fugaz y tan maldito, tan apasionado y prohibido que jamás nadie pensó que aquella locura pudiera tener un final que no fuese desgraciado. La esperaba al alba en el camino, dónde cada mañana sus vidas se cruzaban, Abril, lluvioso el último día que la vio pasear de la mano de un joven afortunado, imagen que fue su entierro pero no su olvido, porqué hay amores que matan pero nunca mueren.

viernes, 24 de octubre de 2014

Ganas de abrazarte, de no soltarte, de no perderte.

Ire donde me lleven tus pasos, siguiendo huellas que posiblemente sean errores, arrojándolo todo por la borda, arriesgándome a sufrir más y peor por ti, de nuevo, a que pase lo que tanto temo, lo que con miedo espero.
Si la confianza es algo díficil de construir, imaginate de reconstruir. 
Si los besos robados son bonitos, imaginate los que quiero regalarte, los que aunque no merezcas te daré sin pensar, sintiendote, una vez mas, sintiéndolo.
Sintiendo este amor profundo, o quien sabe, quizás este odio, esta rabia contenida hacia ti, hacia tu manera de ser; hacia tus ojos, tu lengua, tus manos, todo aquello que me enloquece, que me hace perder el control, tener ganas de ti, muchas ganas de ti.
De que me des tú y de que me des más, de abrazarte, de no soltarte, de no perderte.

domingo, 17 de agosto de 2014

Almas gemelas

En la vida, muy pocos tenemos la suerte de encontrar a nuestra alma gemela, todos tenemos una, la cuestión es, ¿dónde?.
No se a quién agradecerle que un día pusiera a la mía en mi camino, quizá debería darle las gracias a ella por ser tan increíble, por conocerme mejor que yo misma y a pesar de todo quererme, por nuestros momentos juntas, y por los que nos quedan por pasar, por nuestra complicidad, nuestras miradas, porque más que amigas tu sabes que somos HERMANAS.

lunes, 28 de julio de 2014

Hablando corazones inexpertos...

El amor, que todo lo atrapa, que a todos cautiva, traicionero en ocasiones pero el mejor aliado cuando es correspondido, ese sentimiento que recorre nuestras venas, ese cosquilleo en nuestro estómago.
A lo largo de nuestra vida creeremos enamorarnos constantemente, sufriremos desengaños amorosos, pero solo descubriremos el verdadero amor cuando llegue nuestra persona indicada. Un amor que se entrega, que lo da todo, un amor apasionado, sincero, real.
Cuando encuentras a tu persona ideal todo te parece más fácil, más llevadero, no reparas en defectos, no te paras a pensar en los obstáculos, nada te importa más que vivir con él y para él.
Las discusiones, los celos, las riñas, las peleas, todo queda olvidado y sepultado tras los buenos momentos, las risas, los besos, los abrazos, las noches en vela de mensajes, la sonrisa tonta, las primeras veces...
Todo es más sencillo cuando estás enamorado, el amor es no preocuparse nunca por estar solo, sentir en el fondo del alma una sensación de plenitud y armonía enormes.
Pero todo en el querer no son ventajas, el amor también es inseguridad, miedo a perder a la persona amada, imaginaciones que nos atosigan y atormentan, e impotencia e insatisfacción cuando das y no recibes.
Esto ocurre en los amores imposibles o no correspondidos, que pueden llegar a convertir nuestra vida en un auténtico calvario, dar todo y no recibir nada a cambio, sentirse vacíos e incompletos.
Es fácil aprender a querer, pero muy difícil intentar olvidar.
Cuando hemos amado y perdemos a la persona querida, siempre nos quedará una espinita en el fondo del corazón, un bonito recuerdo de la persona que ya no está a nuestro lado.
El amor puede ser maravilloso, si es recíproco, es una magia, una simple fantasía, que puede convertirse en nuestro mayor mal si no es mutuo.

miércoles, 17 de julio de 2013

La muerte es efímera, ataca sin que te des cuenta, incluso cuando menos te lo esperas,la muerte viene y no se va, sino que se lleva con ella tu vida entera. Normalmente la muerte no nos afecta de forma directa, lo que quiero decir con esto, es que cuando el fallecimiento es nuestro, morimos sin más, cuando nos vamos no tenemos nada más que hacer, no sufrimos una ausencia, no echamos de menos, pero sin embargo, cuando se va algún ser querido, o alguna persona que formaba parte de nuestra vida, la muerte es mucho más cruel. Se lleva consigo sentimientos, alegrías, ilusiones, esperanzas, sueños y no digamos recuerdos, porque los recuerdos se quedan con nosotros, permanecen en nuestro corazón y ni si quiera la muerte nos hara olvidarlos. Desgraciadamente el daño que provoca la muerte es mucho más grande que cualquier gesto de amor o cariño, es un daño irreparable y aunque con el paso del tiempo aprendamos a vivir con la situación, siempre nos queda una espinita, y no para mal, sino al contrario, un gran recuerdo que nos haga sonreir al recordar a la persona que se fue.

domingo, 24 de marzo de 2013

Cierra los ojos, respira, imagínate que estás  conmigo en uno de los lugares más bonitos del mundo, que no hay prisas, ni agobios, ni gente, ni atascos.Que lo más caro que hay son mis besos y a ti te los regalo.
Que lo más alto que tienes que alcanzar es a mi, que cuando estoy contigo me siento como si estuviera en las nubes.Imagínate que el único camino que tienes que seguir es el de mis caderas, que la meta está en mis labios, y mis labios con los tuyos.

lunes, 11 de marzo de 2013

Porque dar llena mucho más que recibir.

Uno nunca sabe las vueltas que va a dar la vida, a veces pensamos que la monotonía acabará con nosotros, pero el día menos pensado ocurre algo que pone nuestra vida patas arriba y hace que todo cambie.
Hace unos días comenzó en el colegio una actividad de voluntariado en la que los alumnos de 1 de Bachillerato nos acercamos una hora semanal a ayudar en un centro para personas discapacitadas y excluidas de la sociedad. Muchos hemos ido movidos por al curiosidad y temiendo ser dominados por nuestros prejuicios, y entre esos muchos me encontraba yo; fue hace justamente un día  Llegamos a la hora de la merienda, al principio, he de reconocer que un poco asustados y avergonzados, porque si que es cierto que muchas veces no sabemos como actuar ante personas con alguna discapacidad o problema. Pero pese a la vergüenza y al miedo de no ser bien recibidos, nos desenvolvimos muy rápido, tan rápido como nos dimos cuenta de que aquellas personas necesitaban nuestra ayuda. Desde simples ancianos que se han quedado sin casa y sin medios, hasta personas muy enfermas con alzheimer o esquizofrenia, todas son dignas de recibir nuestro cariño y nuestro amor. 
Varias cosas marcaron mi visita en el centro, la primera de ellas quizás no la entendais tanto porque hay que vivirla, ocurrió mientras servia la merienda, yo llevaba una jarra de leche, y al acercarme a una mesa, descubrí algo que me pareció muy familiar. Llené un vaso a un anciano y le ofrecí leche al que habia a su lado, en ese momento el anciano levantó la mirada, me miró a los ojos e hizo un gesto inconfundible, agachó la boca haciendo una mueca que en miles y miles de ocasiones se la habia visto hacer a mi padre, fallecido hace justo un mes. Esa mirada y ese gestó lleno tanto mi interior que hizo que estuviera aún más dispuesta a darles la ayuda que un día necesitó mi padre.
Otra de las cosas que me marcó también, ocurrió en la planta de arriba, en el dormitorio de Sara y Trini, dos mujeres casi inmóviles, que pasan sus días postradas en una cama.
Trini apenas puede expresar gestos con la cara, solo mueve la cabeza de un lado a otro y sonríe  Sara tiene un poco más de movilidad en los brazos. Ninguna de las dos habla, pero en su rostro se puede ver la felicidad que les causa una simple visita. 
Para los que colaboráis con gente de cualquier otra manera, esto es solo una forma más de expresar lo que se siente cuando das algo sin esperar nada a cambio, sin que te paguen con dinero sino con felicidad.

miércoles, 2 de enero de 2013

Las cosas siempre empeoran antes de mejorar

Querido blog, vuelvo a renacer después de casi dos meses sin dar señales de vida, hoy es necesidad escribir y no en cualquier parte, sino aquí. ¿Sabéis? es increíble y único el hecho de enamorarse. De encontrar a la persona perfecta y no solo de quererla sino también el hecho de que nos quiera.  Llevo varios meses intentando describir la sensación que ha pasado por mi, los sentimientos que ha sentido mi corazón, todo era perfecto, apareció en mi vida alguien que fue capaz de cambiarlo todo de principio a fin, de enseñarme a valorar lo que tengo y a respetar a quien me respeta, quisé y quiero a esa persona, pero desde hace un par de semanas nada es igual. Siempre he perdido la ilusión de un día para otro con todos los chicos   con los que he estado, ahora no es así. Es verdad que estoy rara, que hay algo en mi interior que me inquieta y no me ayuda a tomar decisiones, pero no creo que esto haya sido el final, ni mucho menos, a pesar de los altibajos, de los cabreos tontos, de los celos, y sobre todo de las inseguridades, yo te sigo queriendo, quizás no como el primer día que me enamoré de ti, pero sigo estando dispuesta a luchar por esto, porque las cosas siempre empeoran antes de mejorar.
Han cambiado muchas cosas y no de un día para otro, me enamore de esa persona segura, que siempre quería llevar razón, de ese cabezota que nunca paraba hasta sacarme una sonrisa y ahora que tienes miedo a perderme...eres tan frágil...tan inseguro, sabes, no te estoy echando las culpas de lo que me pasa a mi, pero quizás si confiaras un poco más en ti y en esto que siento, todo seria como antes.

martes, 13 de noviembre de 2012

Hay personas que nos impulsan a decir muchas cosas que no sentimos, caras desconocidas que recordamos y no sabemos muy bien como ni porque, momentos en los que nos encantaría desaparecer durante un tiempo para darnos cuenta de verdad a cuantas personas le hacemos falta, momentos tambien, en los que si pudieramos parariamos el tiempo para disfrutar; simplemente quizas del paisaje, de la compañia... no se sabe.
Hay días en los que salto de la cama esperando encontrarme algo nuevo fuera de mi habitación, algunos me sorprendo, y descubro cosas desconocidas, quizás sobre las personas que me rodean, o simplemente del entorno en el que vivo. Sin embargo hay otros dias que por mas y mas que intente asombrarme lo único que consigo es decepcionarme, y descubrir cosas que podría haberme ahorrado saber.
Hay momentos en los que yo te quiero tal y como eres, con tus pros y tus contras, con tus tonterías y tus manías, con tus adicciones, todo, entero. Sin embargo hay momentos en los que cambiaria hasta el último defecto que encuentro en ti. 
Todas esas contradicciones son las que hacen que mi vida no se sumerja en una monotonía, porque aunque a veces no nos guste, cambiar es algo bueno, siempre cuando sea para parecerme cada día mas a ti. #4

jueves, 18 de octubre de 2012

Días que te necesite y días que no me hagas falta

Hay días y días, días en los que te encanta lo que haces, días en los que odias todo lo que te rodea. Días con sol, días con lluvia.
Aunque no te lo creas, siempre hay alguien que se acuerda de ti todos los días, todos esos días en los que piensas que no vale la pena seguir luchando, todos esos días que siempre comienzan con el pie izquierdo y te llevan a una decepción detrás de otra. Hay días en los que me gustaría estar contigo más que nada en el mundo, otros en cambio que no tendré ganas ni de verte . Días que te necesite y días que no me hagas falta.

Siempre

Siempre hay días en los que el sueño te impida levantarte de la cama, siempre habrá canciones que te recordaran a momentos y lugares concretos, aunque creas que no siempre despues de un día triste vendrá uno mejor.
Siempre habrá un semáforo en verde, un asiento del autobús en el que te hayas dormido, un escalón en el que te hayas sentado, un bache en el que hayas tropezado una y otra vez. 
Siempre habrá cosas que te recordarán a mi, lo sabes.